El éxito de una cirugía plástica no depende únicamente de lo que sucede en el quirófano. La preparación previa y los cuidados posteriores juegan un papel fundamental en la seguridad del procedimiento, la calidad de la recuperación y los resultados finales. Un paciente bien preparado enfrenta menos riesgos de complicaciones, experimenta una recuperación más cómoda y tiene mayores probabilidades de obtener resultados óptimos.
Este artículo proporciona una guía completa sobre cómo prepararte antes de tu cirugía y cómo cuidarte después para maximizar los beneficios del procedimiento.
Preparación preoperatoria: semanas antes de la cirugía
La preparación comienza semanas antes de la fecha quirúrgica. Este período permite optimizar tu condición física y organizar los aspectos prácticos de tu recuperación.
La evaluación médica preoperatoria incluye exámenes de laboratorio que el cirujano solicitará según tu edad, estado de salud y tipo de procedimiento. Estos estudios típicamente incluyen biometría hemática, química sanguínea, tiempos de coagulación y, en algunos casos, electrocardiograma, radiografía de tórax o evaluaciones adicionales. Estos exámenes permiten identificar cualquier condición que pudiera afectar la seguridad de la cirugía.
El tabaquismo debe suspenderse idealmente cuatro a seis semanas antes de la cirugía y mantenerse suspendido durante el mismo período después. La nicotina afecta la circulación sanguínea, compromete la oxigenación de los tejidos y aumenta significativamente el riesgo de complicaciones en la cicatrización, infecciones y problemas con la anestesia. Este requisito no es negociable para la mayoría de los cirujanos responsables.
Ciertos medicamentos y suplementos deben suspenderse antes de la cirugía porque pueden aumentar el riesgo de sangrado o interactuar con la anestesia. La aspirina, el ibuprofeno, el naproxeno y otros antiinflamatorios no esteroideos deben evitarse al menos dos semanas antes. Suplementos como vitamina E, aceite de pescado, ginkgo biloba, ginseng y ajo también deben suspenderse. Siempre informa a tu cirujano sobre todos los medicamentos y suplementos que tomas para recibir indicaciones específicas.
El alcohol debe limitarse significativamente o eliminarse en las dos semanas previas a la cirugía, ya que puede afectar la coagulación sanguínea y la respuesta a la anestesia.
La nutrición juega un papel importante en la capacidad del cuerpo para sanar. En las semanas previas, mantén una alimentación balanceada rica en proteínas, vitaminas y minerales. La proteína es particularmente importante para la reparación de tejidos. Mantente bien hidratado bebiendo suficiente agua diariamente.
Preparación práctica: organiza tu recuperación
Además de preparar tu cuerpo, necesitas organizar los aspectos prácticos que facilitarán tu recuperación.

Organiza ayuda para los primeros días. Dependiendo del procedimiento, necesitarás asistencia en casa durante al menos 24 a 72 horas después de la cirugía, y posiblemente más. Esta persona puede ayudarte con desplazamientos, preparación de alimentos, administración de medicamentos y actividades básicas mientras te recuperas.
Prepara tu espacio de recuperación en casa. Ubica lo que necesitarás al alcance de la mano: medicamentos, agua, teléfono, control remoto, libros o dispositivos de entretenimiento. Si tu procedimiento es abdominal o de senos, considera que levantarte de posiciones bajas será difícil, así que prepara un lugar de descanso que te permita incorporarte con facilidad.
Abastece tu hogar con alimentos fáciles de preparar y consumir. Frutas, verduras, proteínas ligeras, sopas y comidas que requieran mínima preparación serán útiles durante los primeros días. Evita alimentos muy salados que pueden aumentar la retención de líquidos e inflamación.
Prepara ropa cómoda y holgada que puedas ponerte fácilmente sin necesidad de levantar los brazos sobre la cabeza o hacer movimientos incómodos. Camisas con botones al frente son particularmente útiles después de cirugías de senos o brazos.
Resuelve tus obligaciones laborales y familiares con anticipación. Informa a tu trabajo sobre tu ausencia, delega responsabilidades y asegúrate de no tener compromisos importantes durante las primeras semanas de recuperación.
El día de la cirugía
Las instrucciones específicas varían según el cirujano y el procedimiento, pero existen pautas generales.
El ayuno preoperatorio típicamente requiere no comer ni beber nada durante las ocho horas previas a la cirugía. Esto es fundamental para la seguridad de la anestesia. Incluso pequeños sorbos de agua pueden estar restringidos dependiendo de las indicaciones específicas.
Llega al hospital o clínica a la hora indicada, generalmente una a dos horas antes de la cirugía programada. Este tiempo permite completar el registro, los preparativos de enfermería y la evaluación preanestésica.
No uses maquillaje, cremas, lociones ni esmalte de uñas el día de la cirugía. Estos productos pueden interferir con el monitoreo durante la anestesia o con la preparación quirúrgica.
Retira todas las joyas, piercings y accesorios metálicos. Deja objetos de valor en casa.
Usa ropa cómoda y fácil de poner y quitar. Después de la cirugía, te vestirán con la ropa que hayas traído, así que considera qué será más cómodo en tu estado postoperatorio.
Cuidados postoperatorios inmediatos
Las primeras 24 a 72 horas son cruciales para establecer una buena recuperación.
El reposo es fundamental, pero esto no significa inmovilidad total. Caminar distancias cortas dentro de casa, con asistencia si es necesario, ayuda a prevenir complicaciones como trombosis venosa y mejora la circulación general.
Toma los medicamentos exactamente como fueron prescritos. Esto incluye analgésicos para el dolor, antibióticos si fueron indicados, y cualquier otro medicamento específico para tu procedimiento. No esperes a que el dolor sea intenso para tomar analgésicos; mantener el dolor controlado desde el inicio facilita la recuperación.
Mantén las áreas quirúrgicas limpias y secas según las indicaciones. Tu cirujano te explicará cuándo puedes ducharte y cómo cuidar las incisiones. No sumerjas las incisiones en agua hasta que te lo autoricen.
Usa las prendas de compresión según lo indicado. Estas prendas no son opcionales; cumplen funciones importantes como reducir la inflamación, mejorar el contorno, prevenir acumulación de líquidos y dar soporte a los tejidos mientras sanan.
Mantente hidratado bebiendo suficiente agua. La hidratación adecuada ayuda a eliminar los residuos de la anestesia y favorece la cicatrización.
Las primeras semanas de recuperación
El período entre la primera semana y el primer mes es cuando ocurre la mayor parte de la recuperación activa.
Asiste a todas las citas de seguimiento programadas. Estas citas permiten al cirujano evaluar tu evolución, retirar suturas o drenos si es necesario, y detectar cualquier problema tempranamente.
Reincorpora gradualmente tus actividades según las indicaciones del cirujano. Típicamente, actividades ligeras pueden retomarse después de la primera semana, mientras que ejercicio intenso y levantamiento de peso se restringen por cuatro a seis semanas o más dependiendo del procedimiento.
La inflamación es normal y esperada. Alcanza su punto máximo entre el segundo y cuarto día, y luego disminuye gradualmente. Puede persistir en menor grado durante semanas o meses. Aplicar frío según las indicaciones puede ayudar en los primeros días.
Los moretones son comunes y se resuelven típicamente en dos a tres semanas. Pueden migrar hacia abajo por gravedad, apareciendo en áreas diferentes a donde se realizó la cirugía.
Evita la exposición solar directa en las áreas tratadas y especialmente en las cicatrices durante los primeros meses. El sol puede causar hiperpigmentación permanente en las cicatrices en formación.
Cuidado de las cicatrices
Las cicatrices pasan por un proceso de maduración que toma de 12 a 18 meses. Durante este tiempo, su apariencia cambiará significativamente.
Inicialmente las cicatrices pueden verse rojas, elevadas o gruesas. Esto es parte normal del proceso de curación. Con el tiempo, típicamente se vuelven más planas, suaves y claras.
Una vez que las incisiones han cerrado completamente y el cirujano lo autoriza, puedes comenzar tratamientos para optimizar la apariencia de las cicatrices. Los geles y parches de silicona son los más respaldados por evidencia científica. Estos productos ayudan a mantener la hidratación de la cicatriz y pueden mejorar su apariencia final.
El masaje de cicatrices, una vez autorizados, puede ayudar a suavizarlas y prevenir adherencias. Tu cirujano puede enseñarte la técnica apropiada.
La protección solar estricta de las cicatrices durante el primer año es fundamental. Usa protector solar de alto factor o cubre las cicatrices con ropa cuando te expongas al sol.
Señales de alerta durante la recuperación
Aunque la mayoría de las recuperaciones transcurren sin problemas, es importante conocer las señales que requieren atención médica.
Fiebre mayor a 38.5°C puede indicar infección y debe reportarse inmediatamente.
Enrojecimiento que aumenta progresivamente alrededor de las incisiones, especialmente si se acompaña de calor, secreción o dolor creciente, puede indicar infección.
Sangrado activo que no se detiene con presión suave requiere atención.
Dificultad respiratoria o dolor de pecho son emergencias que requieren atención inmediata.
Dolor severo que no se controla con los medicamentos prescritos debe comunicarse al cirujano.
Cualquier preocupación sobre tu recuperación merece una llamada al consultorio. Es mejor consultar algo que resulte normal que ignorar algo que podría ser importante.
Conclusión
La preparación adecuada antes de la cirugía y el seguimiento riguroso de las indicaciones postoperatorias son inversiones que se reflejan directamente en la calidad de tu recuperación y tus resultados finales. Tomar el proceso en serio, organizar tu recuperación con anticipación y mantener comunicación abierta con tu cirujano son elementos clave para una experiencia exitosa.
Recuerda que cada procedimiento y cada paciente son únicos, por lo que las indicaciones específicas de tu cirujano siempre tienen prioridad sobre las guías generales. No dudes en hacer preguntas y aclarar cualquier duda antes y después de tu procedimiento.
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Dr. Jesús González Castanedo
Centro de Cirugía Plástica Estética y Reconstructiva de Occidente
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