Suena bastante maravilloso: úntate una crema por la mañana y por la noche y sus ingredientes «mágicos» van a hacer que tu piel se note más joven y suave en unos cuantos días. ¿Pero por qué funcionan estos ingredientes? Específicamente estaremos hablando del ácido hialurónico, el cual está de moda y es cada vez más común en las cremas y demás productos de belleza y promete resultados que hace unos años eran inimaginables por un precio bastante competitivo.
El ácido hialurónico es una molécula que se encuentra presente de forma natural en todas las células del cuerpo humano, pero especialmente en las capas más externas de la piel y en las articulaciones, y su función principal es la de captar y retener el agua. De ahí que tenga innumerables propiedades en el campo de la belleza y la cosmética, además de la medicina regenerativa.
El ácido hialurónico atraviesa fácilmente las capas externas de la piel. Conforme va penetrando va ocupando los huecos producidos con el paso del tiempo. Finalmente reproduce el efecto relleno desde el interior gracias a su capacidad de retención de agua en dichos huecos.
Existen cremas especializadas como las de la marca francesa Filorga que combinan el ácido hialurónico con otros novedosos ingredientes como el colágeno y el llamado «extracto de meteorito» que prometen eliminar casi al 100% arrugas, ojeras y poros. Su costo puede ser un poco más alto que otras marcas de la competencia, pero su combinación única de ingredientes hace que bien valga la pena para mantener nuestra piel bella y joven durante mucho más tiempo y por una inversión baja.
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La elección del cirujano plástico es la decisión más importante que tomarás en tu camino hacia una cirugía estética. Un profesional calificado y experimentado puede marcar la diferencia entre un resultado satisfactorio y seguro, y una experiencia problemática con complicaciones o resultados insatisfactorios. Desafortunadamente, en México y en todo el mundo existen personas que practican procedimientos estéticos sin la formación ni las credenciales adecuadas, poniendo en riesgo la salud de sus pacientes.
Este artículo proporciona una guía práctica para verificar las credenciales de un cirujano plástico, identificar señales de alerta y hacer las preguntas correctas antes de confiar tu cuerpo a un profesional.
La importancia de la certificación
En México, cualquier médico con título puede legalmente realizar procedimientos quirúrgicos. Sin embargo, esto no significa que todos estén calificados para practicar cirugía plástica. La especialidad requiere años de formación adicional después de terminar la carrera de medicina.
El camino para convertirse en cirujano plástico certificado en México incluye completar la licenciatura en medicina, realizar un internado rotatorio de un año, cursar una residencia en cirugía general de cuatro años, completar una residencia adicional en cirugía plástica de tres años, y finalmente aprobar el examen de certificación del Consejo Mexicano de Cirugía Plástica, Estética y Reconstructiva. Este proceso toma aproximadamente 14 años después de terminar la preparatoria.
La certificación por el CMCPER confirma que el médico ha completado toda esta formación, ha demostrado competencia en el examen de certificación y mantiene su práctica actualizada. No es un simple trámite burocrático, sino una garantía de preparación profesional.
Cómo verificar la certificación
El Consejo Mexicano de Cirugía Plástica, Estética y Reconstructiva mantiene un directorio público en línea donde cualquier persona puede verificar si un médico está certificado. Este directorio se encuentra en el sitio web oficial del Consejo y la búsqueda es gratuita.
Para verificar a un cirujano, simplemente ingresa su nombre en el buscador del directorio. Si está certificado, aparecerá su información incluyendo número de certificación y vigencia. Si no aparece, significa que no cuenta con esta certificación o que su certificación ha expirado.
Es importante verificar que la certificación esté vigente, ya que los cirujanos deben recertificarse periódicamente para mantener su estatus activo. Un cirujano con certificación vencida puede haber dejado de practicar o no haber cumplido con los requisitos de educación continua.
Además de la certificación del CMCPER, verifica que el cirujano tenga cédula profesional tanto de médico cirujano como de especialista en cirugía plástica. Estas cédulas pueden verificarse en el Registro Nacional de Profesionistas de la Secretaría de Educación Pública.
Señales de alerta que no debes ignorar
Existen indicadores que sugieren que un profesional puede no ser la opción más segura para tu procedimiento.
Precios significativamente más bajos que el promedio del mercado deben generar cautela. La cirugía plástica de calidad tiene costos asociados a instalaciones adecuadas, equipos, personal capacitado y materiales de primera. Precios demasiado bajos frecuentemente implican compromisos en alguno de estos aspectos.
La falta de transparencia sobre credenciales es una señal clara de alerta. Un cirujano certificado estará orgulloso de su formación y no tendrá problema en mostrar sus certificaciones. Si un médico evade preguntas sobre su preparación o se molesta cuando le solicitas verificar sus credenciales, considera buscar otra opción.
Consultas apresuradas donde no se responden todas tus preguntas o donde se minimiza la importancia de la evaluación preoperatoria indican falta de profesionalismo. Una consulta adecuada debe incluir tiempo suficiente para discutir tus objetivos, evaluar tu candidatura, explicar el procedimiento y sus riesgos, y responder todas tus dudas.
Promesas de resultados garantizados o perfectos no son realistas. Ningún cirujano ético garantiza resultados específicos porque cada cuerpo responde diferente y existen variables fuera del control del médico. Un profesional honesto explicará lo que razonablemente puede esperar y discutirá también las limitaciones.
Presión para tomar decisiones inmediatas o para realizar procedimientos adicionales que no habías considerado debe hacerte dudar. Un buen cirujano respeta tu tiempo para reflexionar y tomar decisiones informadas.
Instalaciones que no parecen cumplir estándares de limpieza y equipamiento representan un riesgo directo para tu seguridad. Las cirugías deben realizarse en hospitales o quirófanos debidamente equipados y certificados, no en consultorios adaptados o instalaciones improvisadas.
Preguntas que debes hacer en la consulta
Llegar preparado a la consulta con preguntas específicas te ayudará a evaluar mejor al cirujano y su práctica.
Pregunta directamente sobre su formación y certificaciones. Un profesional legítimo responderá con claridad y podrá mostrarte documentación si lo solicitas. Pregunta dónde realizó su residencia en cirugía plástica y si tiene subespecialidades o formación adicional relevante para tu procedimiento.
Indaga sobre su experiencia específica con el procedimiento que te interesa. Cuántas veces lo ha realizado, cuáles son los resultados típicos y cuáles son las complicaciones que ha enfrentado y cómo las ha manejado. Solicita ver fotografías de casos anteriores similares al tuyo.
Pregunta dónde se realizará la cirugía. El lugar debe ser un hospital o clínica con las certificaciones apropiadas. Pregunta también quién administrará la anestesia, ya que debe ser un anestesiólogo certificado.
Solicita información detallada sobre el proceso de recuperación, incluyendo tiempos esperados, cuidados necesarios y cómo se manejará el seguimiento postoperatorio. Pregunta qué sucede si hay complicaciones y cómo se abordarían.
Pide un presupuesto detallado por escrito que incluya todos los costos: honorarios del cirujano, anestesia, instalaciones, materiales, prendas de compresión, consultas de seguimiento y cualquier otro gasto anticipado.
La importancia de las instalaciones
El lugar donde se realiza la cirugía es tan importante como quién la realiza. Las instalaciones deben cumplir con estándares que garanticen tu seguridad.
Los hospitales y clínicas con certificación del Consejo de Salubridad General han demostrado cumplir con estándares de calidad y seguridad. Esta certificación evalúa aspectos como infraestructura, equipamiento, procesos y capacitación del personal.
Verifica que el lugar cuente con equipamiento para manejar emergencias, incluyendo acceso a unidad de cuidados intensivos si fuera necesario. Aunque las complicaciones serias son raras, deben existir los recursos para manejarlas.
Pregunta sobre los protocolos de seguridad, incluyendo prevención de infecciones, monitoreo durante la cirugía y criterios para dar de alta al paciente.
Confía en tu instinto
Más allá de verificar credenciales y hacer preguntas, tu intuición es una herramienta valiosa. Durante la consulta, evalúa cómo te sientes con el cirujano y su equipo.
Un buen cirujano te escucha con atención, responde tus preguntas sin hacerte sentir apresurado o juzgado, es honesto sobre lo que puede y no puede lograr, y te hace sentir cómodo y en confianza.
Si algo no se siente bien, si sientes presión o si tus preguntas no son respondidas satisfactoriamente, está bien buscar otra opinión. Tu seguridad y satisfacción dependen de encontrar al profesional adecuado para ti.
No te apresures
Elegir un cirujano plástico no es una decisión que deba tomarse apresuradamente. Toma el tiempo necesario para investigar, verificar credenciales, acudir a consultas y comparar opciones si lo consideras necesario.
Consultar con más de un cirujano puede proporcionarte diferentes perspectivas sobre tu caso y ayudarte a sentir mayor confianza en tu decisión final. Las consultas adicionales representan una inversión pequeña comparada con la importancia de la decisión.
Recuerda que el cirujano más caro no es necesariamente el mejor, pero el más barato frecuentemente compromete aspectos importantes. Busca el balance entre calidad, experiencia y un precio justo.
Conclusión
Elegir un cirujano plástico certificado y experimentado es el paso más importante para garantizar una experiencia segura y resultados satisfactorios. Verificar la certificación del CMCPER, investigar la formación y experiencia del médico, evaluar las instalaciones donde operará y confiar en tu intuición durante la consulta son elementos esenciales de este proceso.
No comprometas tu seguridad por ahorrar dinero o por tomar una decisión apresurada. El tiempo y esfuerzo invertidos en elegir al cirujano correcto se verán recompensados con tranquilidad durante el proceso y satisfacción con los resultados.
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Dr. Jesús González Castanedo Centro de Cirugía Plástica Estética y Reconstructiva de Occidente 📧 ccpo@glezcastanedo.com
Una de las principales preocupaciones de las personas que consideran someterse a una cirugía plástica es el proceso de recuperación. Es comprensible: nadie quiere enfrentar semanas de dolor intenso, meses sin poder trabajar o cicatrices permanentes que delaten el procedimiento. Sin embargo, mucha de la información que circula sobre la recuperación postquirúrgica está basada en experiencias antiguas, exageraciones o simplemente en mitos sin fundamento.
Este artículo aborda las creencias más comunes sobre la recuperación en cirugía plástica y las contrasta con la realidad médica actual, para que puedas tomar decisiones informadas con expectativas realistas.
Mito 1: El dolor después de la cirugía es insoportable
Este es quizás el mito más extendido y el que genera mayor ansiedad en los pacientes. La realidad es considerablemente diferente.
La mayoría de los pacientes describen las molestias postoperatorias como incomodidad o presión, más que como dolor intenso. Los avances en técnicas quirúrgicas, anestesia y manejo del dolor han transformado la experiencia postoperatoria en las últimas décadas.
Actualmente, los cirujanos utilizan protocolos de analgesia multimodal que combinan diferentes tipos de medicamentos para controlar el dolor de manera efectiva. Además, técnicas como la infiltración de anestésicos locales de larga duración durante la cirugía permiten que las primeras horas, típicamente las más incómodas, transcurran con mínimas molestias.
La intensidad de las molestias varía según el procedimiento. Una rinoplastia suele generar más congestión que dolor. Un aumento mamario produce sensación de presión en el pecho durante los primeros días. Una liposucción genera molestias similares a las agujetas después de ejercicio intenso. En todos los casos, el dolor es manejable con la medicación prescrita y disminuye significativamente después de las primeras 72 horas.
Mito 2: Necesitarás semanas de reposo absoluto en cama
La imagen del paciente postrado en cama durante semanas pertenece al pasado. Las recomendaciones actuales enfatizan la movilización temprana como parte fundamental de una recuperación saludable.
Permanecer en cama por períodos prolongados aumenta el riesgo de complicaciones como trombosis venosa, neumonía y debilidad muscular. Por el contrario, caminar distancias cortas desde el primer o segundo día postoperatorio mejora la circulación, reduce la inflamación y acelera la recuperación general.
Lo que sí se recomienda es evitar actividades extenuantes, levantar objetos pesados o realizar ejercicio intenso durante las primeras semanas. Pero esto es muy diferente al reposo absoluto. La mayoría de los pacientes pueden realizar actividades ligeras del hogar, trabajar desde casa si su empleo lo permite, y retomar una rutina relativamente normal mucho antes de lo que imaginan.
Los tiempos varían según el procedimiento, pero como referencia general, la mayoría de los pacientes de procedimientos faciales pueden salir de casa con normalidad después de una a dos semanas. Los procedimientos corporales como liposucción o abdominoplastia pueden requerir dos a tres semanas antes de retomar actividades laborales que no impliquen esfuerzo físico.
Mito 3: Las cicatrices serán muy visibles y permanentes
El temor a las cicatrices evidentes es comprensible, pero la realidad de la cicatrización en cirugía plástica moderna es mucho más favorable de lo que muchos creen.
Los cirujanos plásticos reciben entrenamiento extenso específicamente en técnicas de cierre de heridas que minimizan la visibilidad de las cicatrices. Las incisiones se planifican cuidadosamente para ubicarse en pliegues naturales de la piel, zonas ocultas por la ropa interior o áreas donde la cicatriz resultante sea lo menos perceptible posible.
Además, las técnicas de sutura han evolucionado significativamente. El uso de suturas subdérmicas, adhesivos tisulares y cintas de aproximación reduce la tensión en la piel y promueve una cicatrización más fina y uniforme.
Es cierto que todas las cirugías dejan algún tipo de cicatriz, ya que esto es parte natural del proceso de curación del cuerpo. Sin embargo, en la mayoría de los casos, las cicatrices maduran y se desvanecen con el tiempo hasta volverse líneas finas apenas perceptibles. Este proceso de maduración toma entre 12 y 18 meses, por lo que la apariencia inicial de una cicatriz no refleja cómo se verá a largo plazo.
El cuidado postoperatorio también influye en el resultado final. Proteger las cicatrices del sol, mantenerlas hidratadas y seguir las indicaciones del cirujano respecto a geles o parches de silicona puede mejorar significativamente su apariencia.
Mito 4: No podrás bañarte ni mojarte durante semanas
Esta creencia genera preocupación innecesaria en muchos pacientes. Si bien es cierto que las incisiones deben protegerse en los primeros días, el período sin poder bañarse es mucho más corto de lo que se piensa.
En la mayoría de los procedimientos, los pacientes pueden ducharse después de 24 a 48 horas, siguiendo indicaciones específicas sobre cómo proteger las áreas intervenidas. Lo que sí se recomienda evitar durante las primeras semanas son los baños de inmersión, piscinas, jacuzzis y el mar, ya que el agua estancada o con químicos puede aumentar el riesgo de infección.
El cirujano proporcionará instrucciones detalladas según el procedimiento específico, incluyendo cómo limpiar suavemente las incisiones y qué productos utilizar o evitar.
Mito 5: Verás los resultados inmediatamente después de la cirugía
La expectativa de ver el resultado final al despertar de la anestesia es poco realista y puede generar decepción innecesaria en los primeros días postoperatorios.
Inmediatamente después de cualquier cirugía, el cuerpo presenta inflamación como respuesta natural al trauma quirúrgico. Esta inflamación puede ser considerable y, en algunos casos, hacer que el área tratada se vea temporalmente peor que antes del procedimiento. Esto es completamente normal y esperado.
La inflamación comienza a disminuir gradualmente después de la primera semana, pero puede persistir en menor grado durante varios meses. En procedimientos faciales como la rinoplastia, la inflamación sutil puede tardar hasta un año en resolverse completamente. En procedimientos corporales, el resultado definitivo suele apreciarse entre los tres y seis meses posteriores.
Comprender este proceso ayuda a manejar las expectativas y evitar preocupaciones innecesarias durante las primeras semanas de recuperación.
Mito 6: Deberás dejar de trabajar por meses
El tiempo de incapacidad laboral depende del tipo de trabajo y del procedimiento realizado, pero rara vez se extiende por meses.
Para trabajos de oficina o que no requieren esfuerzo físico, la mayoría de los pacientes pueden reincorporarse entre una y dos semanas después de la cirugía. Muchos pacientes que trabajan de forma remota retoman sus actividades incluso antes, adaptando su horario a las necesidades de descanso.
Para trabajos que implican actividad física moderada, el período de recuperación puede extenderse a tres o cuatro semanas. Trabajos con demandas físicas intensas pueden requerir de cuatro a seis semanas antes de retomar las funciones completas.
Una estrategia común es programar la cirugía de manera que el período inicial de recuperación coincida con vacaciones o días festivos, minimizando así el tiempo de ausencia laboral.
Mito 7: Una vez operado, el resultado dura para siempre sin cambios
Los resultados de la cirugía plástica son duraderos, pero no detienen el proceso natural de envejecimiento ni son inmunes a los cambios en el estilo de vida.
Un lifting facial puede rejuvenecer la apariencia en diez años o más, pero el rostro continuará envejeciendo naturalmente a partir de ese punto. Una liposucción elimina células grasas de manera permanente, pero las células restantes pueden expandirse si se gana peso significativo. Un aumento mamario proporciona resultados que duran muchos años, pero factores como el embarazo, la lactancia, las fluctuaciones de peso y la gravedad afectarán la apariencia con el tiempo.
Mantener los resultados requiere un compromiso con hábitos saludables: alimentación equilibrada, ejercicio regular, protección solar adecuada y cuidado general de la piel. Algunos pacientes optan por procedimientos de mantenimiento menores con el paso de los años para preservar o refrescar los resultados.
Realidades importantes que debes conocer
Más allá de desmentir mitos, hay realidades del proceso de recuperación que todo paciente debe comprender antes de someterse a una cirugía.
El seguimiento postoperatorio es fundamental. Asistir a todas las citas de revisión programadas permite al cirujano monitorear la evolución, detectar cualquier irregularidad tempranamente y ajustar las recomendaciones según sea necesario. Saltarse estas citas puede comprometer los resultados.
La paciencia es esencial. El cuerpo necesita tiempo para sanar, y presionarlo puede resultar contraproducente. Retomar actividades demasiado pronto, exponerse al sol antes de tiempo o descuidar el uso de prendas de compresión puede afectar negativamente el resultado final.
Cada persona sana de manera diferente. Los tiempos de recuperación mencionados son aproximados y pueden variar según la edad, condición física, calidad de la piel y respuesta individual del organismo. Compararse con otras personas que se han realizado el mismo procedimiento puede generar ansiedad innecesaria.
Conclusión
La recuperación después de una cirugía plástica, aunque requiere cuidados y paciencia, es generalmente más llevadera de lo que los mitos sugieren. Los avances en técnicas quirúrgicas y protocolos de manejo postoperatorio han transformado la experiencia del paciente, haciendo que el proceso sea más cómodo y predecible.
La clave para una recuperación exitosa está en elegir un cirujano certificado que proporcione información clara y realista, seguir las indicaciones postoperatorias al pie de la letra, y mantener expectativas realistas sobre los tiempos y el proceso de sanación.
Si estás considerando un procedimiento y tienes dudas sobre la recuperación, una consulta personalizada te permitirá obtener información específica para tu caso y resolver todas tus inquietudes.
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Dr. Jesús González Castanedo Centro de Cirugía Plástica Estética y Reconstructiva de Occidente 📧 ccpo@glezcastanedo.com
La liposucción continúa siendo uno de los procedimientos de cirugía plástica más solicitados a nivel mundial. Sin embargo, no todas las liposucciones son iguales. En los últimos años, la liposucción de alta definición ha ganado popularidad como una evolución de la técnica tradicional, ofreciendo resultados más esculpidos y detallados. Entender las diferencias entre ambas opciones es fundamental para tomar una decisión informada.
Este artículo explica en qué consiste cada técnica, cuáles son sus objetivos, quiénes son los candidatos ideales para cada una y qué resultados se pueden esperar de manera realista.
Qué es la liposucción tradicional
La liposucción tradicional es un procedimiento quirúrgico diseñado para eliminar depósitos de grasa localizados que no responden a la dieta ni al ejercicio. Su objetivo principal es reducir el volumen en áreas específicas del cuerpo, como el abdomen, los flancos, los muslos, los brazos o la papada.
Durante el procedimiento, el cirujano realiza pequeñas incisiones en la piel e introduce una cánula conectada a un sistema de succión. La cánula se mueve de manera controlada para fragmentar y aspirar las células grasas. El resultado es una reducción del contorno corporal en las zonas tratadas.
Esta técnica es altamente efectiva para pacientes que buscan eliminar acumulaciones de grasa persistentes y lograr una silueta más proporcionada. Los resultados son permanentes siempre que el paciente mantenga un peso estable, ya que las células grasas eliminadas no se regeneran.
Qué es la liposucción de alta definición
La liposucción de alta definición, también conocida como lipoescultura HD o lipo 4D, va un paso más allá de la eliminación de grasa. Su objetivo no es únicamente reducir volumen, sino esculpir el cuerpo para resaltar la musculatura subyacente y crear contornos más definidos y atléticos.
Esta técnica utiliza tecnología avanzada, frecuentemente asistida por ultrasonido o láser, que permite al cirujano trabajar con mayor precisión en las capas superficiales de grasa. Al eliminar grasa de manera selectiva alrededor de los grupos musculares, se crean sombras y relieves que simulan un abdomen marcado, pectorales definidos o una espalda esculpida.
El procedimiento requiere un conocimiento profundo de la anatomía muscular y una habilidad artística considerable por parte del cirujano. No se trata simplemente de extraer grasa, sino de esculpir el cuerpo como si fuera una obra tridimensional.
Diferencias principales entre ambas técnicas
Aunque ambos procedimientos comparten el principio básico de eliminar grasa mediante succión, existen diferencias significativas en su enfoque, ejecución y resultados.
El objetivo de la liposucción tradicional es la reducción de volumen y la mejora general del contorno corporal. La liposucción de alta definición, en cambio, busca crear definición muscular visible y un aspecto atlético esculpido.
En cuanto a la técnica, la liposucción tradicional trabaja principalmente en las capas profundas de grasa. La versión de alta definición requiere trabajar tanto en capas profundas como superficiales, demandando mayor precisión y tecnología especializada como el ultrasonido VASER.
La complejidad del procedimiento también difiere. La liposucción tradicional es un procedimiento más directo, mientras que la de alta definición requiere mayor tiempo quirúrgico, planificación detallada y experiencia específica del cirujano en técnicas de escultura corporal.
Respecto a los resultados, la liposucción tradicional produce una silueta más delgada y proporcionada. La de alta definición genera contornos musculares visibles, con apariencia de abdomen marcado o «six pack» en el caso de los hombres, y curvas definidas con cintura estrecha en las mujeres.
Candidatos ideales para cada procedimiento
No todos los pacientes son candidatos para ambas técnicas. La selección del procedimiento adecuado depende de varios factores individuales.
Para la liposucción tradicional, los candidatos ideales son personas con un peso relativamente estable, cercano a su peso ideal, que presentan acumulaciones de grasa localizadas resistentes al ejercicio y la dieta. La calidad de la piel debe ser razonablemente buena, con elasticidad suficiente para retraerse después del procedimiento. Este tipo de liposucción es apropiado para pacientes que desean mejorar su contorno general sin buscar necesariamente una definición muscular marcada.
Para la liposucción de alta definición, los requisitos son más específicos. Los candidatos ideales deben tener un índice de masa corporal bajo, generalmente menor a 30, y una buena condición física de base. Es fundamental que exista desarrollo muscular subyacente, ya que la técnica revela y resalta los músculos existentes; no los crea. La piel debe tener excelente elasticidad para adaptarse a los nuevos contornos. Los mejores resultados se obtienen en pacientes que ya mantienen una rutina de ejercicio y alimentación saludable, y que desean ese último nivel de definición que no logran alcanzar por medios naturales.
El proceso de recuperación
La recuperación varía según la extensión del procedimiento y la técnica utilizada, aunque ambas comparten algunos aspectos generales.
En la liposucción tradicional, la mayoría de los pacientes pueden retomar actividades ligeras después de una semana. La inflamación y los moretones son comunes durante las primeras dos a tres semanas. Se requiere el uso de una faja de compresión durante cuatro a seis semanas para ayudar a la retracción de la piel y reducir la inflamación. Los resultados comienzan a ser visibles después del primer mes, aunque el resultado final se aprecia entre los tres y seis meses posteriores al procedimiento.
En la liposucción de alta definición, el proceso de recuperación puede ser ligeramente más prolongado debido a la mayor precisión del trabajo realizado. La inflamación puede ser más pronunciada inicialmente, especialmente en las áreas donde se trabajó de manera superficial. El uso de la faja de compresión es igualmente importante y suele extenderse por el mismo período. Los drenajes linfáticos manuales son frecuentemente recomendados para optimizar los resultados. La definición muscular comienza a notarse después de las primeras semanas, pero el resultado final, con todos los detalles del contorno muscular visibles, puede tomar de tres a seis meses en manifestarse completamente.
Consideraciones importantes antes de decidir
Antes de elegir entre una técnica u otra, es esencial tener expectativas realistas y comprender las limitaciones de cada procedimiento.
La liposucción, en cualquiera de sus modalidades, no es un tratamiento para la obesidad ni un sustituto de hábitos de vida saludables. Es una herramienta para refinar el contorno corporal en personas que ya están cerca de su peso ideal.
La calidad de los resultados depende en gran medida de la experiencia del cirujano. La liposucción de alta definición, en particular, requiere un cirujano con entrenamiento específico en técnicas de escultura corporal y un ojo artístico para crear contornos naturales y armoniosos.
También es importante considerar el mantenimiento posterior. Los resultados de ambos procedimientos pueden verse afectados por fluctuaciones significativas de peso. Mantener una alimentación equilibrada y actividad física regular es fundamental para preservar los resultados a largo plazo.
Cuál técnica es la adecuada para ti
La decisión entre liposucción tradicional y de alta definición debe tomarse en conjunto con un cirujano plástico certificado, después de una evaluación completa de tus características físicas, objetivos estéticos y estilo de vida.
Si tu objetivo principal es eliminar grasa localizada y lograr una figura más proporcionada, la liposucción tradicional probablemente sea la opción más apropiada. Si buscas un nivel adicional de definición corporal, tienes buena masa muscular desarrollada y excelente calidad de piel, la liposucción de alta definición puede ofrecerte los resultados que deseas.
En cualquier caso, una consulta personalizada permitirá determinar cuál es el mejor enfoque para tu situación particular y establecer expectativas realistas sobre los resultados que puedes obtener.
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Dr. Jesús González Castanedo Centro de Cirugía Plástica Estética y Reconstructiva de Occidente 📧 ccpo@glezcastanedo.com
El aumento mamario ha experimentado una transformación significativa en los últimos años. Las pacientes que acuden a consulta hoy tienen expectativas muy diferentes a las de hace una década: ya no buscan un cambio drástico que llame la atención, sino una mejora armónica que realce su figura de manera natural y proporcional a su cuerpo.
Esta evolución refleja un cambio cultural más amplio en la cirugía estética. La tendencia actual se centra en resultados que permitan a las pacientes sentirse más seguras y satisfechas con su imagen, sin que el procedimiento sea evidente para los demás. El objetivo es verse mejor, no diferente.
Por qué la naturalidad se ha convertido en prioridad
Durante muchos años, el aumento mamario se asociaba con resultados evidentes y tamaños considerablemente grandes. Sin embargo, la experiencia clínica y los avances en técnicas quirúrgicas han demostrado que los mejores resultados son aquellos que respetan las proporciones individuales de cada paciente.
Las razones detrás de este cambio son múltiples. En primer lugar, las pacientes están mejor informadas y llegan a la consulta con expectativas más realistas. Además, los implantes de última generación permiten lograr texturas y formas que se integran de manera más orgánica con el tejido mamario existente. Finalmente, las técnicas de colocación han evolucionado para ofrecer resultados más predecibles y duraderos.
Cómo se logran resultados naturales
Alcanzar un resultado natural no depende únicamente del tamaño del implante seleccionado. Es el resultado de una planificación cuidadosa que considera múltiples factores anatómicos y estéticos.
El primer paso es una evaluación detallada de las características físicas de cada paciente: el ancho del tórax, la cantidad de tejido mamario existente, la elasticidad de la piel y la posición del complejo areola-pezón. Estos elementos determinan qué tipo de implante, perfil y técnica de colocación producirán el mejor resultado.
Los implantes modernos están disponibles en diferentes perfiles, desde bajo hasta extra alto, lo que permite adaptar la proyección del seno a las proporciones del cuerpo. Un perfil moderado suele producir resultados más sutiles, mientras que perfiles más altos pueden ser apropiados para pacientes con tórax más estrecho que desean mayor proyección sin aumentar excesivamente el ancho.
La técnica de colocación también influye significativamente en el resultado final. La posición del implante, ya sea submuscular, subfascial o subglandular, se selecciona según las características individuales de la paciente y sus objetivos estéticos.
Los implantes de última generación
La tecnología de los implantes mamarios ha avanzado considerablemente. Los rellenos de gel de silicona cohesivo actuales ofrecen una consistencia que imita de manera muy cercana la textura del tejido mamario natural. Este gel mantiene su forma sin producir las ondulaciones o irregularidades que podían presentarse con generaciones anteriores de implantes.
Las envolturas de los implantes también han mejorado. Los elastómeros de silicona multicapa proporcionan mayor durabilidad y resistencia, reduciendo significativamente el riesgo de ruptura. En el caso improbable de que ocurriera una ruptura, la alta cohesividad del gel impide que se disperse hacia los tejidos circundantes.
Existen dos formas principales de implantes: redondos y anatómicos. Los implantes redondos son versátiles y producen un llenado uniforme del polo superior e inferior del seno. Los anatómicos, también conocidos como implantes en forma de gota, ofrecen mayor volumen en el polo inferior, imitando la distribución natural del tejido mamario. La selección entre uno y otro depende de la anatomía de la paciente y el resultado deseado.
La importancia de la consulta preoperatoria
Una consulta exhaustiva es fundamental para lograr resultados satisfactorios. Durante esta evaluación, el cirujano debe comprender no solo los objetivos estéticos de la paciente, sino también su estilo de vida, actividad física y expectativas a largo plazo.
Es en este momento donde se establece una comunicación clara sobre lo que es posible lograr y lo que no. Las simulaciones digitales pueden ayudar a visualizar diferentes opciones, aunque siempre deben interpretarse como aproximaciones orientativas y no como garantías del resultado final.
También se revisa el historial médico completo, se realizan las mediciones anatómicas necesarias y se discuten las diferentes opciones de implantes, técnicas quirúrgicas y vías de abordaje. Esta información permite a la paciente tomar una decisión informada y establecer expectativas realistas.
Recuperación y cuidados postoperatorios
El proceso de recuperación es parte integral del resultado final. Seguir las indicaciones postoperatorias al pie de la letra contribuye significativamente a obtener el mejor resultado posible.
Durante las primeras semanas, es normal experimentar inflamación y cierta incomodidad. El uso de un sostén de compresión especial ayuda a mantener los implantes en su posición correcta mientras los tejidos cicatrizan. La mayoría de las pacientes pueden retomar actividades ligeras después de la primera semana, aunque se recomienda evitar ejercicio intenso durante cuatro a seis semanas.
El resultado final no es visible inmediatamente. Los implantes necesitan tiempo para asentarse en su posición definitiva, un proceso que puede tomar varios meses. Durante este período, los senos van adquiriendo gradualmente una apariencia más natural y relajada.
Elegir al cirujano adecuado
El factor más importante para lograr resultados naturales es la elección del cirujano. Un especialista certificado en cirugía plástica, con experiencia demostrable en procedimientos mamarios, puede evaluar correctamente las necesidades de cada paciente y recomendar el enfoque más apropiado.
Es recomendable verificar que el cirujano esté certificado por el Consejo Mexicano de Cirugía Plástica, Estética y Reconstructiva, y que opere en instalaciones hospitalarias debidamente acreditadas. Revisar fotografías de casos anteriores y, si es posible, conversar con pacientes previas, puede proporcionar información valiosa sobre los resultados que se pueden esperar.
Conclusión
El aumento mamario en 2026 se define por un enfoque personalizado que prioriza la armonía y la naturalidad. Los avances en implantes y técnicas quirúrgicas permiten lograr resultados que hace algunos años eran difíciles de alcanzar: senos que se ven y se sienten naturales, proporcionales al cuerpo de cada paciente.
Si estás considerando este procedimiento, el primer paso es agendar una consulta con un cirujano plástico certificado que pueda evaluar tu caso de manera individual y explicarte las opciones disponibles para alcanzar tus objetivos de forma segura y satisfactoria.
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Dr. Jesús González Castanedo
Centro de Cirugía Plástica Estética y Reconstructiva de Occidente
Hoy les queremos compartir un video donde una de nuestras pacientes nos platica su experiencia en el Centro de Cirugía Plástica de Occidente realizándose una rinoplastía con el Dr. Jesús González Castanedo.
Como dice el título, no podemos ser más directos: El bloqueador solar no es únicamente para la playa o para los días de campo, es importante estar protegido diariamente.
Bloqueador solar todos los días
Lo que sí es cierto es que esto no debería ser una revelación, nuestros dermatólogos nos recomiendan constantemente que usemos bloqueador solar todos los días. Pero si tú crees que esta recomendación te la hacen meramente para venderte productos, debes saber que está muy equivocada. Sus beneficios son enormes, desde lo más importante que es evitar quemaduras graves y potencial cáncer de piel, hasta el más reciente descubrimiento científicamente comprobado: El uso constante del bloqueador solar previene los primero signos visibles del envejecimiento.
Según un estudio realizada por el Instituto de Investigación Médica Queensland de Australia, las personas que usan protector contra los rayos ultravioleta A y B reducen un 24% la aparición de arrugas en un periodo de cuatro años y medio comparado con aquellas personas que sólo usan el producto de vez en cuando. Ni qué decir de aquellos que jamás usan bloqueador solar.
Para este estudio se utilizaron lociones con un factor de protección solar del 15, el cual bloquea cerca del 94% de los rayos ultravioleta B, por lo que este porcentaje es más que suficiente. Recordemos que un factor del 40 bloquea 97.5%, lo cual se debe tomar en cuenta al momento de decidir qué tipo de protector solar comprar; no siempre se justifica gastar el doble por 3% de bloqueo extra.
El estudio también indica que no importa el tono de piel, edad, género o historial médico: todos los involucrados vieron los mismos beneficios al usar diariamente el protector solar. Y en el mismo estudio se determinó otro detalle interesante: los suplementos de betacaroteno no tienen efecto alguno en prevenir el envejecimiento de la piel, y se necesitan estudios más exhaustivos para determinar su verdadero beneficio, o daño.
Bloqueador solar todos los días
Así que ya sabes, usa bloqueador solar diariamente, de preferencia aplícalo media hora antes de salir de casa; no te expongas al sol innecesariamente durante largos periodos especialmente al medio día, y consume suficiente agua diariamente para mantenerte bien hidratada. A cambio evitarás el cáncer de piel y ganarás casi cinco años de juventud. No está a discusión: vale la pena.
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Las ojeras son uno de los problemas más comunes cuando hablamos del cuidado de los ojos, y es que la piel que los rodea es tan fina y transparente que resulta muy propensa a marcar los vasos sanguíneos, lo que propicia una tonalidad oscura en la parte baja del ojo.
Elimina las ojeras
Las causas son varias, desde no dormir suficiente por las noches, no ingerir abundante agua diariamente, o estar carentes del hierro y las vitaminas recomendadas en la sangre hasta cosas como el abuso en el consumo de sal o no mantener la cabeza más elevada que el cuerpo por medio de almohadas durante la noche pueden ocasionar, sobre todo cuando se juntan varias de estas causas, el fomentar y mantener este tipo de surcos y manchas en la piel del párpado inferior.
Cuando no se pudo hacer nada para evitarlas y ya nos salieron ojeras, existen algunas soluciones reales que nos pueden ayudar a corregir (y en algunos casos eliminar) el hinchazón que provoca sombras bajo los ojos:
– Cuando el problema es el exceso de grasa y piel, la blefaroplastía constituye la mejor forma de erradicar las ojeras. Esta intervención reposición el tejido que se encuentra en exceso y ayuda a que los músculos que circundan el ojo se refuercen. La recuperación es rápida y no genera mayores complicaciones, aunque es recomendado que el paciente no sufra de enfermedades como glaucoma o desprendimiento de retina.
– Otra solución son los tratamientos con láser Nd-Yag, los cuales ayudan a eliminar el negro de las ojeras definitivamente. La mayoría de los casos se solucionan con una sola sesión de 30 minutos, y los resultados siempre son excelentes, pero es muy importante comprender que este método no elimina problemas de bolsas o surcos profundos, sólo el oscurecimiento de la piel.
– Uno de los tratamientos más novedosos para tratar las ojeras y hundimientos es la microinyección de ácido hialurónico. Este fluido aporta hidratación y volumen a la zona inferior ocular sin dañar ni afectar la piel, y una única sesión de 4 o 5 inyecciones suele ser suficiente para eliminar las ojeras provocadas por el cansancio, aunque si el paciente es de mayor edad o presenta hundimientos muy pronunciados, se recomienda repetir el tratamiento una vez por semana hasta que el cirujano lo considere. Sin embargo, son justamente estos los casos donde se ven resultados más impresionantes, ya que los efectos del ácido hialurónico produce mayores cambios en pieles muy dañadas o envejecidas.
Elimina las ojeras
Cualquiera que decidas utilizar, siempre será necesario que el médico que te atienda analice tu caso y te diga cuál otorgará mejores resultados para tu problema, y si no sufres de este problema recuerda: ¡nunca está de más prevenir y hacer caso a las indicaciones que dimos al inicio del artículo!
Si nos siguen en nuestro perfil de Facebook (Y si no lo hacen, ¿qué esperan?) seguramente nos han leído comentar en repetidas ocasiones sobre los novedosos tratamientos de regenerazión y revitalización celular y sobre lo maravillosos que son, pero es casi seguro que también se hayan preguntado ¿Y cómo es exactamente que funcionan? ¿Por qué son tan maravillosos? ¿Y de qué manera me ayudan a mí específicamente?